SINAC y CENIGA realizan taller para trabajar en indicadores de salud de ecosistemas boscosos

Con el objetivo de socializar los resultados obtenidos en el marco del estudio “Indicadores de salud del bosque y los ecosistemas boscosos a partir de información del Inventario Forestal Nacional 2012-2015, en apoyo al diseño de elementos técnicos del SIMOCUTE”, el Centro Nacional de Información Geoambiental (CENIGA) y el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC), organizaron el “Taller sobre Indicadores para conocer la Salud del Bosque y los Ecosistemas Boscosos”.

La actividad se realizó el 18 de junio del 2019 y contó con la participación de representantes de la Secretaría Ejecutiva del SINAC y de diferentes Áreas de Conservación, entre ellas Central, Guanacaste, Tortuguero, Osa y Huetar Norte; así como de expertos del ICE, FAO, CATIE, OET, TEC, UNA, PRIAS, CENIGA y consultores privados.

La actividad permitió obtener insumos para analizar y ajustar los indicadores adicionales del Inventario Forestal Nacional 2012 -2015 de cara al diseño del Inventario Forestal Nacional IFN 2020, para estimar la salud o estado del bosque y los ecosistemas boscosos asociados, sin incurrir en esfuerzos o recursos adicionales significativos. Esto es fundamental debido a que los datos de campo del IFN 2020 serán levantados de manera institucionalizada, por medio del personal de las Áreas de Conservación.

¿Para qué sirve el Inventario Forestal Nacional?

  • Conocer la cantidad de especies arbóreas que tiene un bosque y así conocer la biodiversidad forestal que posee.
  • Conocer dónde están ubicados los distintos tipos de bosque para que se pueda planificar su uso, manejo y conservación.
  • Conocer cuánta madera puede producir un determinado tipo de bosque y con ello planificar un aprovechamiento maderable sin deterioro de los mismos (crecimiento y rendimiento forestal).
  • Definir una línea base para continuar monitoreando el comportamiento, cantidad y variabilidad de las especies.
  • Conocer las cantidades de biomasa y carbono que tienen almacenados los bosques y otras tierras árboreas.
  • Medir el cambio de uso de la tierra
  • Medir la salud de los ecosistemas y diversidad biológica forestal.
  • Medir la regeneración de bosques en tierras no forestales.
  • Planificar las políticas de ordenamiento de tierras forestales.

Vinculación con el SIMOCUTE

El SIMOCUTE constituye la plataforma oficial de coordinación, vinculación e integración institucional y sectorial del Estado costarricense para facilitar la gestión y distribución del conocimiento e información en materia de cobertura y uso de la tierra y ecosistemas. Entre las instancias nacionales vinculadas con el desarrollo del SIMOCUTE, un rol clave lo tiene el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC), cuyo Departamento de Conservación y Uso Sostenible de la Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (CUSBSE) está a cargo del desarrollo del Inventario Forestal Nacional (IFN) y el Programa Nacional de Monitoreo Ecológico (PRONAMEC), el cual tiene por objetivo generar y difundir información científica confiable sobre el estado de la conservación de la biodiversidad del país y sus tendencias, que sea de utilidad para la toma de decisiones a escala local y nacional, en los ámbitos terrestre, aguas continentales y marinos.

Dentro del SIMOCUTE se ha desarrollado una Mesa Técnica dedicada específicamente para el apoyo al diseño del IFN 2020, dentro de la cual se ha logrado facilitar acciones para fortalecer las capacidades técnicas y tecnológicas del SINAC.

Los resultados del estudio “Indicadores de salud del bosque y los ecosistemas boscosos a partir de información del Inventario Forestal Nacional 2012-2015, en apoyo al diseño de elementos técnicos del SIMOCUTE” generarán insumos técnicos de gran valor en este proceso.

Este estudio ha sido liderado por el SINAC y el CENIGA, con el apoyo del CATIE en el marco del proyecto “Mecanismos y redes de transferencia de tecnología relacionada con el cambio climático en América Latina y el Caribe“, el cual es coordinado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM).